Finalizando el año aunque no lo busqué de manera conciente, no puedo evitar reflexionar sobre los logros y las cuentas pendientes en mi vida desde aquel 22 de diciembre de 2004, en que cambió el rumbo que alguna vez creí, era para siempre.
Analizo, tomo nota, encolumno y el saldo es.... Positivo!
Siento la profunda satisfacción de haberle dado crédito a mis intuiciones, de haberme otorgado un centavo de confianza.
Siento que no me he defraudado, al contrario, hice más de lo que creía.
Tal vez el secreto esté en haber confiado en que si hacía las cosas bien, con firme propósito y alegría, el universo me respondería de la misma manera.
Es importante en todo momento mantener los pensamientos puros y enfocados. Si aparecen dudas, no permitirles dominar por mucho tiempo.
Miralas desde arriba. Percatarse de que sólo es la mente preocupándose, no comprendiendo, creando objeciones por su ignorancia y lo que quiera que sea se haya puesto en marcha, sucederá.
Los milagros existen, forman parte de cada momento de la vida, sólo hay que abrir los ojos y darse cuenta.
A propósito, señor con muchas dificultades: ¿cuándo te darás cuenta?
Mira que el tiempo pasa y con él vas perdiendo de disfrutar momentos únicos.
No esperes más: Atrévete a sentir. Sé libre.
SUEÑOS SENCILLOS
Hace 5 horas






